De Atacama a México: La Montaña Invisible de la Moda Rápida
Análisis
12 de agosto de 2026 Por Act. Javier Lozano Dubernard | Presidente del Consejo Directivo de la AMDAD

En el corazón del desierto de Atacama, cerca de la comuna de Alto Hospicio en Chile, se yergue un monumento insólito al consumo global: una montaña de más de 60,000 toneladas de ropa desechada visible desde el espacio. Sin embargo, este fenómeno no es ajeno a la realidad mexicana: en nuestro país se desechan diariamente cientos de toneladas de ropa que terminan saturando los rellenos sanitarios. Esta acumulación textil es el reflejo directo de la dinámica de la moda rápida (fast fashion). De acuerdo con datos del Parlamento Europeo, sus casi 450 millones de habitantes adquieren en promedio 26 kilos de textiles al año y descartan 11 kilos. Una proporción sustancial de este excedente termina en los vertederos clandestinos del norte de Chile, tras circular por los canales de importación de la Zona Franca de Iquique. En las laderas de este vertedero, investigaciones de la ONG Ekō y el colectivo Desierto Vestido han identificado prendas sin usar, etiquetas intactas y productos de marcas globales como H&M, Zara, Hugo Boss, Adidas, Levi’s, Old Navy, Under Armour, Tommy Hilfiger y Nike. Al clasificarse como ropa de "tercera calidad" o sin valor de reválida en los mercados regionales, el sobrante queda abandonado a la intemperie. IMPACTO AMBIENTAL E INCINERACIÓN INFORMAL El problema no se limita al almacenamiento pasivo. Ante el volumen desmedido, operadores informales recurren de forma sistemática a la quema de los textiles. La gran mayoría de estas prendas está compuesta por fibras sintéticas como el poliéster, un polímero derivado del petróleo. La combustión a cielo abierto libera compuestos químicos complejos y humos tóxicos que obligan a los residentes de Alto Hospicio a permanecer encerrados. Investigaciones de la Scientific Plastic Pollution Alliance of Chile (SPLACH) y el colectivo Desierto Vestido han documentado cómo el material derretido se fusiona con la tierra, dejando costras solidificadas similares al petróleo residual y comprometiendo la calidad del suelo y el entorno subterráneo. Esta crisis ha sido calificada como una emergencia socioambiental por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
¿CÓMO VA ESTE TEMA EN MÉXICO?
El modelo de consumo acelerado impulsado por el fast fashion y las plataformas transfronterizas de e-commerce ha posicionado a México como uno de los principales mercados de ropa desechable en América Latina. La magnitud del problema nacional se sintetiza en los siguientes puntos:
¿POR QUÉ NO SE RECICLA ESTA ROPA?
Para frenar el crecimiento de este pasivo ambiental y transformar una crisis socioambiental en un polo de desarrollo sostenible, es indispensable pasar de un modelo lineal a un esquema de economía circular:
¿CÓMO VA ESTE TEMA EN MÉXICO?
El modelo de consumo acelerado impulsado por el fast fashion y las plataformas transfronterizas de e-commerce ha posicionado a México como uno de los principales mercados de ropa desechable en América Latina. La magnitud del problema nacional se sintetiza en los siguientes puntos:
- Volumen masivo de desechos: De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) e investigaciones académicas de la UNAM, tan solo en la Ciudad de México se generan diariamente alrededor de 182 toneladas de residuos textiles. A nivel nacional, se calcula que hasta un 40% de la ropa comprada se utiliza muy pocas veces o se descarta sin estrenar.
- Tasa de reciclaje prácticamente nula: Se estima que menos del 1% al 5% de los residuos textiles en México se reciclan. La inmensa mayoría va a parar a rellenos sanitarios municipales o tiraderos clandestinos, mezclada con residuos orgánicos e industriales, lo que anula cualquier posibilidad de separación posterior.
- Contaminación hídrica y microplásticos: Al lavar e incinerar prendas sintéticas de poliéster, se liberan miles de toneladas de microplásticos que terminan en los sistemas acuíferos y mares del país, además del impacto directo del teñido industrial en cuencas locales.
- Vacío en la regulación de empaques e importaciones: A diferencia de los avances en la Unión Europea, México aún carece de un marco de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) específico para la industria textil, permitiendo la entrada masiva de paquetería de ultra bajo costo sin un fondo destinado a la gestión final del residuo.
¿POR QUÉ NO SE RECICLA ESTA ROPA?
- La ausencia de reciclaje a gran escala, tanto en Atacama como en México, obedece a factores estructurales de la industria:
- Mezclas complejas de fibras: La combinación de fibras naturales y sintéticas (algodón con poliéster y elastano) dificulta la separación química y mecánica a costos competitivos.
- Asimetría de costos de producción: La fabricación de poliéster virgen resulta significativamente más económica para la industria que el proceso de recolección, clasificación y desmenuzamiento textil.
- Complejidad logística y falta de mercado: El transporte de residuos textiles de bajo valor comercial hacia centros de procesamiento especializados implica fletes elevados que ningún actor de la cadena tradicional está dispuesto a asumir.
Para frenar el crecimiento de este pasivo ambiental y transformar una crisis socioambiental en un polo de desarrollo sostenible, es indispensable pasar de un modelo lineal a un esquema de economía circular:
- Desarrollo de una Industria Recicladora Regional e Industrial: Fomentar la instalación de plantas de valorización mecánica para transformar los textiles sintéticos en insumos para la construcción (aislantes térmicos, geotextiles y paneles), complementado con esquemas regulados de valorización energética para fibras no reciclables.
- Marcos de Responsabilidad Extendida del Productor (REP): Implementar regulaciones en las aduanas y códigos ambientales locales que obliguen a las marcas e importadores a asumir los costos de gestión de residuos de sus inventarios y envíos masivos.
- Centros de Clasificación e Impulso al Upcycling Social: Establecer centros con tecnología de separación óptica para recuperar materiales y financiar cooperativas locales de diseño y confección que transformen textiles en desuso en nuevas colecciones y productos con valor agregado.


