CONAC 2027: UNA OPORTUNIDAD PARA CONECTAR PRESUPUESTO, DESEMPEÑO Y RESULTADOS

El 13 de agosto de 2026, el Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC) publicó el “ACUERDO por el que se reforma y adiciona el Manual de Contabilidad Gubernamental, a primera vista podrían parecer una actualización de la normativa contable; sin embargo, existe un mensaje mucho más profundo: la información financiera gubernamental debe servir cada vez más para entender qué hace el gobierno, por qué lo hace y qué valor genera con los recursos públicos.
El cambio más visible en el consiste en incorporar una nueva modalidad en la información programática, denominada “X. Funciones para la gobernanza institucional”, esta modificación busca separar actividades gubernamentales que anteriormente podían quedar mezcladas dentro de categorías cuya naturaleza no necesariamente correspondía con la función que realmente desempeñaban, pero…
¿Por qué importa una nueva modalidad programática?
El CONAC reconoce que dentro de la modalidad “E. Prestación de servicios públicos” coexistían acciones de naturaleza heterogénea; por ello, ahora se pretende que esta modalidad se concentre en servicios que el gobierno presta de manera directa, mientras que determinadas funciones tendrán una clasificación específica.
La nueva modalidad permitirá identificar funciones (como recaudación tributaria, catastro, funciones registrales, control vehicular, regulación de mercados, panteones, preservación del patrimonio documental, gestión de expropiaciones, administración penitenciaria e inteligencia en materia de seguridad, principalmente), esto puede parecer una cuestión de clasificación programática-presupuestal, pero en realidad tiene una fondo más importante: MEJORAR LA LECTURA DEL GASTO PÚBLICO, ya que no es lo mismo gastar para gestionar un servicio a la ciudadanía que gastar para ejercer una función de autoridad, regulación, administración o gobernanza.
La pregunta entonces deja de ser “¿cuánto gastó el gobierno?” y comienza a ser “¿en qué tipo de intervención utilizó los recursos públicos?”
Uno de los grandes retos de la contabilidad gubernamental ha sido que la información puede ser técnicamente correcta y, que al mismo tiempo, resulte poco útil para comprender la acción pública; además, el propio Marco señala que la información financiera debe ser útil para la rendición de cuentas, la fiscalización y la toma de decisiones, también enfatiza que debe ser confiable, comparable, relevante y suficiente.
En ese sentido, la calidad de la información gubernamental no debería medirse solamente por la ausencia de errores contables, sino también por su capacidad para explicar la realidad de la gestión pública. Una entidad (federal, estatal o municipal) puede tener perfectamente conciliados sus registros contables, presentar correctamente sus estados financieros y cumplir formalmente con la normativa, pero si no puede explicar qué está atendiendo y qué pretende obtener, la brecha entre la contabilidad y la esencia de la gestión pública continará existiendo.
La reforma del CONAC apunta hacia una mayor coherencia entre la estructura programática, la información financiera y la naturaleza de las funciones gubernamentales, para quienes realizamos auditoría y/o evaluación, la modificación ofrece una oportunidad particularmente interesante, ya no se trata solamente de verificar si el recurso fue ejercido conforme al presupuesto, también será posible analizar qué función gubernamental financió ese gasto y cómo se relaciona con sus objetivos institucionales para evaluar el gasto con enfoque al desempeño.
Si bien el acuerdo entró en vigor el día siguiente de su publicación, su aplicación será obligatoria a partir del 1 de enero de 2027; además, las entidades federativas deberán publicar el acuerdo en sus medios oficiales dentro de los 30 días hábiles siguientes a su publicación, esto significa que existe una ventana de preparación y sería un error utilizarla únicamente para modificar catálogos, formatos o sistemas informáticos, el reto está en revisar la arquitectura completa de la gestión pública (planeación, programación, presupuesto, contabilidad, seguimiento, evaluación y rendición de cuentas) para dererminar si sus programas realmente reflejan la naturaleza de las actividades que realizan.
Las reformas al CONAC nos recuerdan que la contabilidad gubernamental no es solamente una obligación legal ni una tarea del área de contabilidad, sino que es parte de la infraestructura institucional con la que el gobierno explica sus decisiones ante la sociedad.

