GOBERNANZA: PROTEGER EL PATRIMONIO SIN MATAR LA COMPETENCIA

Nota técnica 25 de agosto de 2026 Por Act. Javier Lozano Dubernard | Presidente del Consejo Directivo 2026-2028 de la AMDAD
GOBERNANZA: PROTEGER EL PATRIMONIO SIN MATAR LA COMPETENCIA

La gobernanza debe proteger a las instituciones, no protegerlas de las consecuencias de su desempeño.

El fútbol mexicano ofrece una interesante reflexión sobre planeación y gobernanza. Durante décadas, ascender o descender formó parte esencial del juego: premiaba el desempeño, castigaba los malos resultados y, sobre todo, mantenía viva la aspiración de quienes estaban abajo.

En los últimos años, el ascenso y descenso se suspendió bajo argumentos vinculados con la estabilidad financiera, la certidumbre para los inversionistas y la protección del patrimonio de los clubes. Desde la perspectiva de la gobernanza, el propósito puede parecer razonable: fortalecer a las instituciones, reducir riesgos y generar condiciones que permitan una mejor planeación de largo plazo.

Pero aquí aparece una pregunta de fondo: ¿hasta dónde debe llegar la protección?

Una buena gobernanza no debería garantizar posiciones. Debería garantizar reglas claras, instituciones sólidas, transparencia y condiciones equitativas para competir. Cuando quien obtiene malos resultados sabe que conservará su lugar y quien hace extraordinariamente bien las cosas sabe que no necesariamente podrá ascender, se debilita algo fundamental: la relación entre desempeño y consecuencia.

Y quizá ahí se encuentre también una de las razones por las que se le quitó algo de lo divertido al fútbol. La incertidumbre, la posibilidad de caer y la esperanza de ascender forman parte de la emoción de la competencia. El riesgo no es necesariamente enemigo de una organización bien gobernada; muchas veces es precisamente el incentivo que obliga a mejorar.

Este ejemplo trasciende al deporte. En las empresas, en las organizaciones sociales y, particularmente, en las instituciones públicas, podemos construir sistemas tan preocupados por conservar la estabilidad que terminen protegiendo posiciones, estructuras o privilegios, en lugar de promover mejores resultados.

La planeación estratégica requiere estabilidad, pero también incentivos. La gobernanza necesita proteger el patrimonio institucional, pero sin cancelar la competencia, la innovación, la rendición de cuentas ni las consecuencias del desempeño.

Porque una institución que sabe que su posición está asegurada, independientemente de sus resultados, puede terminar perdiendo uno de los motores más poderosos para transformarse: la necesidad de hacerlo mejor.

Referencias y Fuentes Complementarias

·         Instagram (Reel): Análisis audiovisual de referencia sobre gobernanza, competencia y desempeño (https://www.instagram.com/reel/DcRWJMNTc8y/?igsi=MWRxZ3EwOHpydGMwNA==).

·         Academia Mexicana de Auditoría al Desempeño, A.C. (AMDAD): Marcos conceptuales e investigación sobre evaluación del desempeño, gobernanza pública y diseño de incentivos institucionales.